¿Qué impresión quieres dejar en los que te rodean?: Identidad Digital

La construcción de identidad implica el triple desafío (y riesgo)
de confiar en uno mismo, en otros y también en la sociedad
(Zigmunt Bauman)
En las entradas anteriores hablé de la marca personal 2.0 como elemento que deja impresión en los que nos rodean. A continuación voy a hablar de la Identidad Digital.
Cada un@ de nosotr@s tenemos una identidad física única e irrepetible, con la Identidad Digital nos pasa lo mismo, todos la tenemos. En este sentido, la Identidad Digital es lo que somos para otros en la Red, o , mejor dicho, lo que la Red dice que somos a los demás. No está definida a priori y se va conformando con nuestra participación, directa o inferida, en las diferentes comunidades y servicios en Internet. Las omisiones, al igual que las acciones, constituyen también parte de nuestra identidad por lo que dejamos de hacer. Los datos, por supuesto nos identifican. También las imágenes, su contexto y el lugar donde estén accesibles proporcionan nuestro perfil online”.
Al igual que la Marca Personal 2.0, la Identidad Digital hay que gestionarla correctamente para evitar situaciones desagradables, sobre todo desde el punto de vista profesional.
Desde que era empleado en activo hasta los primeros meses de haberme quedado desempleado, no conocía este concepto, ni mucho menos como gestinarlo, hasta que un día navegando por la red apareció este término y me empezó a despertar interés por conocerla y ponerlo en práctica.
Según lo visto anteriormente, la Identidad Digital conforma un rastro (si tecleo mi nombre en Google sale algo sobre mí, publicaciones…).
Este rastro está formado por una serie de impactos de distinta procedencia, que son los siguientes:
  • Perfiles personales.
  • Comentarios.
  • Contenidos digitales.
  • Contactos.
  • Direcciones de email.
  • Mensajería instantánea.
Como aspecto negativo he de decir que usar una identidad todo el tiempo puede llevar a la corrosión de la privacidad; especialmente en los siguientes casos:
  1. Cuando los usuarios no escogerían habitualmente una identidad fuertemente autentificada pero son forzados a ello por propiedades del sistema o por presión del mercado.
  2. Cuando acciones no relacionadas son enlazadas con el propósito de predecir o de controlar el comportamiento de un usuario.
Este hecho da lugar a que haya quienes no quieran estar en redes sociales, ya que temen por su privacidad, cuando el peligro está en la utilización que se haga de el medio, y de ello tod@s somos responsables.
En conclusión, todo lo que publicas va dejando una huella de lo que tú eres con lo que hay que tener cuidado al publicar algo en la Red porque una vez publicado deja de ser nuestro.
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